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Martes 18 de agosto
Tú se lo dijiste ayer.
Él se acordó.
La primera app que no espera a que te acuerdes de abrirla: te escribe ella. Hecha para emprendedores digitales con TDAH.
Sistema · instrucciones cargadas
Toda tu vida te leyeron el mismo guion.
- Estudia una carrera.
- Consigue un empleo estable.
- Sé constante.
- Empiezas muy bien y luego te aburres.
- Es que no te organizas.
- Ya madura.
Error · el elemento no se pudo renderizar
No eres un bug. Eres un glitch.El error no está en ti. Está en un sistema que te dijo que tu cabeza estaba mal por querer construir algo tuyo en vez de formarte en la fila.
Lo que el guion nunca te dijo
Tu cabeza no está rota. Es tu ventaja injusta.
- Hiperfoco Cuando algo te importa de verdad, trabajas catorce horas y se te olvida comer. Un cerebro promedio no puede hacer eso ni queriendo.
- Conectas lo que nadie conecta Ves el patrón entre dos cosas que no se parecen en nada. Ahí es donde nacen los negocios.
- Obsesión Te clavas más que cualquiera. Por eso lo que sí terminas sale mejor que lo de los demás.
- No aguantas lo estable Por eso emprendiste en lugar de formarte en la fila. Eso que llamaron falta de constancia era otra cosa.
No es motivación, es hemeroteca
Richard Branson (Virgin) y David Neeleman (JetBlue) han dicho públicamente que su TDAH fue esencial para construir lo que construyeron. No lo superaron: lo usaron.
Entonces, ¿por qué no has despegado?
Porque tienes cuarenta ideas y quieres ejecutarlas todas hoy. Y así no avanza ninguna. No te falla el talento: te falla arrancar, acordarte y decidir — y esas tres son justo las que tu cabeza no hace sola.
Glitch no viene a arreglarte. No hay nada que arreglar. Viene a encargarse de esas tres, para que tu ventaja por fin aterrice en algo terminado.
Por qué las otras no
Tienes un cementerio de apps y no fue tu culpa.
Notion, Todoist, la agenda de papel, la app bonita que duró seis días. Todas fallan por lo mismo: son cajones que esperan a que tú te acuerdes de abrirlos.
Si te acordaras solo, no necesitarías la app.
“No es lo suficientemente incisivo… pensé que la app me serviría como recordatorio, pero sirve más como registro.”
Reseña real · App Store México · junio 2026
Ese señor no sabía que existíamos y ya había descrito lo que hacemos.
Lo que hace · no lo que promete
Cinco cosas que ninguna lista de pendientes va a hacer por ti.
Te busca cuando te atoras
No a una hora fija. En los momentos en que tú, específicamente, sueles perderte.
Convierte lo que dices en un compromiso
Le cuentas algo de pasada. Al día siguiente te lo recuerda con el primer paso ya masticado.
Te da el primer paso, no la tarea
La tarea completa es una pared. Glitch nunca te la enseña entera.
Decide por ti cuando no puedes decidir
Cuando la parálisis no es de flojera sino de opciones, elige una y te dice por qué esa.
Le tomas foto al refri y te dice qué comer
Porque decidir qué comer también es una tarea, y a las 4 de la tarde ya no queda con qué.
Se acuerda de todo eso porque te va conociendo. Y todo lo que sabe de ti lo puedes ver en una pantalla y borrarlo de un toque.
Mañana, no “en unas semanas”
Mañana en la mañana ya te va a escribir.
No hay que configurar nada. Tres preguntas —a qué hora quieres despertar, a qué hora tu medicamento, a qué hora dormir— y ya.
Sin contraseñas, sin registro, sin importar tus pendientes de otra app. Compras, te llega tu enlace, lo tocas y estás adentro.
Los 100 · fundadores
Entras ahora o entras después pagando el doble.
Después de los primeros 100, Glitch cuesta $899 al mes. Los 100 se quedan en $499 para siempre, aunque el precio suba tres veces.
Bloqueado de por vida. Cancelas cuando quieras.
- Glitch completa. La IA que te escribe primero, se acuerda de ti y te da el primer paso de lo que sea.
- Acceso hoy. Compras y entras el mismo día. Mañana ya te escribe.
- Precio bloqueado de por vida. Nunca te sube mientras no canceles.
- Arranque en vivo conmigo. Yo personalmente. Cabe en mi calendario porque son 100.
- Voz en qué se construye. Los fundadores deciden qué sigue. De ahí sale el roadmap.
- La comunidad. Emprendedores digitales con TDAH de verdad, en México — de todos los nichos. Va empezando y tú eres de los primeros.
La garantía
30 días. Si la abandonaste como abandonaste las otras, te regreso todo.
No dice “si no funciona”, porque eso te echaría la culpa a ti. Dice si la abandonaste. Un mensaje basta: sin formulario, sin llamada para convencerte, sin explicarme nada.
Y dos cosas más, que van aquí y no en la letra chica: te avisamos antes de cada cobro y cancelas desde la app en un toque. Sabemos perfectamente por qué eso importa.
Lo que estás pensando
Las dudas razonables.
“Ya probé todas y las abandoné.”
Sí, y por eso existe esto. Las abandonaste porque todas esperaban a que te acordaras de abrirlas. Glitch te escribe a ti. Es el único cambio, y es el que cambia todo. Si aun así la abandonas, a los 30 días te devuelvo tu dinero.
“$499 al mes está caro para una app.”
Lo estaría, si fuera una app. Una sesión con un coach de TDAH en México cuesta entre $800 y $2,000, y no está contigo a las 2 de la mañana, que es cuando de verdad se necesita. Glitch cuesta menos que una sesión y está todos los días.
“¿Otra IA que va a leer toda mi vida?”
Todo lo que sabe de ti está en una pantalla que puedes abrir cuando quieras, y se borra de un toque. No se vende, no se comparte, no entrena a nadie.
“¿Esto reemplaza mi tratamiento?”
No, y nunca va a opinar sobre tu medicación. Te la recuerda y anota a qué hora la tomaste, que son datos que le puedes enseñar a tu médico. Eso es todo.
“No tengo diagnóstico.”
No hace falta para que te sirva, y Glitch tampoco te va a diagnosticar. Si te reconociste en esta página, ya sabes si es para ti.
“¿Y si de verdad son 100?”
Son 100 por tres razones honestas: el arranque en vivo lo doy yo y no me caben más en el calendario; el precio de por vida me cuesta margen para siempre; y una comunidad se construye chica o no se construye. Cuando se acaben, se acaban.
Mañana a las 9:40 puede sonar tu teléfono.
O puedes seguir esperando el lunes en que por fin vas a ser otra persona. Ese lunes ya lo intentaste. Muchas veces. No es que no quieras.